Oía una música que me sonaba familiar. Me fui acercando i cada vez sonaba con más claridad. Era Misión Imposible y la interpretaba una banda de música infantil en el palco abierto del Centro Comercial Diagonal Mar.
Cómo era una tarde en que mucha gente tenía festivo, nos fuimos juntando escuchándolos. Interpretaban un potpourrí de música actual muy bien seleccionado.
Me transportó a mi infancia también y recordé aquellas tardes hermosas entre clarinetes, saxofones y trompetas. Cuántos sitios conocí gracias a la banda del Colegio Padre Mañanet!!! Valencia con sus fallas, Castellón y Albocásser, Roma y el Vaticano, tocando junto a Pablo VI con David. El era clarinete principal y yo saxo alto primero. Que tiempos de infancia con nuestros compañeros.
Mientras pensaba en mi pasado, la música me hizo un regalo. Pensé que la emoción sentida la conservamos siempre en una cajita con nosotros. Acude cuando menos lo esperamos y nos alegra una tarde lluviosa y gris.