Hoy por la tarde a las 5 he tenido mi última media hora de piano. He disfrutado cada minuto y me he quedado con ganas de seguir tocando. Ahora me conformaré con seguir ensayando en casa con el órgano casio (no es lo mismo).
Añoraré estos casi 3 meses sin mi cita semanal. Gracias a mi profesor que se llama Xavi como yo, he conseguido algo impensable en el mes de marzo: Que mi mano izquierda toque a la vez que mi mano derecha. Esto me ha ido animando en mi empeño por aprender. Ese deseo que pedí el último día del año pasado está dando sus frutos.

Les avisaré el día que sepa interpretar una canción conocida. Me grabaré en video y lo subiré a esta bitácora. Me gustará compartirlo con vosotros.