Viajes pequeños, intensos momentos

Siguiendo la estela del cometa con sus vaivenes y dibujos que sólo cada uno de nosotros ve en el cielo. Así en esta aventura que es mi vida, atravieso lugares y momentos únicos que guardo en mi bolso de viaje.

En estos días de vacaciones he tenido un encuentro grato con mis hijas, disfrutando de su compañía en la casa llenándola de preguntas, deberes escolares, salidas al teatro y canciones infantiles.

Dos tardes atrás Verónica de Mescladis nos obsequió con su amabilidad y su charla en ese lugar en que el recuerdo de la casa hospitalaria de mi abuela, afloraba entre los dulces pasteles y tartas caseras.

Lugares nuevos y vivencias pasadas se entremezclan en estos primeros días de diciembre frío.

En Lisboa comenzó nuestra primavera

Xavi Carrasco en Lisboa
Lisboa xavicarrasco

Llegamos de noche con una temperatura cálida pero suave. La ciudad a orillas del Tajo nos entregó su luz cuando caminábamos por sus calles empedradas buscando el tranvía que nos llevara a Belém. Qué lástima! el recorrido lo realizaba una máquina nueva, hubiéramos querido viajar transportados por aquellos viejos tranvías que vimos cerca del puerto. Pero cosas del destino, nos tocó viajar con Penélope Cruz  pintada en los cristales y las puertas, por arte de Mango que está en todos lados.Lisboa, Belem

Nos impactó lo descuidados que están algunos edificios antiguos a diferencia de nuestras ciudades en España. Parece como si hubiera más dificultad en conseguir las subvenciones necesarias para poder rehabilitar las fachadas, porque tan sólo vimos dos o tres que estaban cualificadas por el consistorio para poder arreglarlas.Lisboa edificio sucio

Los restaurantes ofrecían el pescado (bacalao sobre todo), a buen precio. Una comida puede salir por 12 euros, pero no espereis que sea mucho más barata que en los restaurantes españoles.

Los barrios del centro  invitaban a sentarse a tomar un café, en las 3 plazas contiguas, Figueira, Rossio, PedroIV, corazón neurálgico de la ciudad.Lisboa

Por la noche nos llamó la atención la cantidad de droga que  circula con total impunidad, ya que la policía se dedicaba a controlar el caos circulatorio, en vez de hacerlo en las calles en donde se estaba delinquiendo.Lisboa de noche

El barrio alto con sus callejuelas empinadas y llenas de Adegas (casas de Fado) en donde se puede comer y tomar una copa escuchando la interpretación de los cantantes de este estilo de canción.

La última tarde disfrutamos de unas vistas de la ciudad desde San Pedro de Alcántara. Un mirador fantástico al que se llega en un tranvía que discurre por una calle empinada.

Fué un viaje relajante con el que recibimos la llegada de la primavera.

 

Lisboa desde la Colina

Sevilla tiene un encanto especial………


Y después de tantos años queriendo conocerte, por fin lo hicimos. Estabas sin el sol con que siempre recibes al viajero, pero tanto tus gentes como tus edificios y tus jardines irradiaban esa luz que enamora.

Y nos dejaste asombrados a Tili y a mi con tus hermosos paisajes, tus atardeceres plácidos y tu río lleno de barquitas. Nos gustaron tus tapas, tu barrio de Triana y esas nochecitas en las calles de Santa Cruz. Que ricas tortillas de camarones y que deliciosa la cruz del campo como la llamaban antes a la espumosa.

Nos hiciste pasar unos momentos felices que guardamos en nuestro corazón hasta que volvamos a vernos, seguro que muy pronto para seguirte recorriendo, descubriendo aquello que nos perdimos de ti por la premura del tiempo. Los dos te llevamos muy dentro.

Recorriendo el Languedoc Roussillon

Estos 4 días nos han venido bien a Tili y a mi para relajarnos de las semanas estresantes que llevábamos acumuladas.

Un viaje lleno de sorpresas cada día, descubriendo lugares y rincones agradables y sobre todo la paz y el vivir cada momento exprimiendo todo lo que nos regala la naturaleza y la mano del hombre.
Desde el castillo de Carcasonne a la Plaza Foch de Montpellier y el Bourg de Narbonne.
 Todo aderezado con unas etapas finales en los hoteles Formula 1, absténgase el que quiera lujos (no tiene WC ni ducha en la habitación, están 4ó 5 en el pasillo autodesinfectables y autolimpiables) Son limpios y cumplen perfectamente las expectativas de los ruteros.
Espero repetirlo pronto y llegar a París con este sistema. 
Si alguien se apunta ya lo sabe. Las habitaciones tienen 3 camas y cuestan de 30 a 36 euros. Más barato imposible en tiempos de crisis.