La música de nuevo alimenta mi vida

Nos hemos agenciado con un par de auriculares inalámbricos para poder escuchar la televisión sin molestar al vecino. Un acierto pues esta semana andan pegados a mis orejas ycamino por toda la casa con ellos escuchando mi colección de música. Es un reencuentro con uno de mis placeres. Hacía mucho tiempo que no me sentía tan bien y ahora sé que me faltaba la música.

Nos hemos acostumbrado a escuchar los mp3  en el camino de casa al trabajo y viceversa,  pero no es lo mismo que en la paz del hogar ponerte en cualquier parte de la casa y relajarte con música.

Me autotransporto a mi cuarto de adolescente junto a mi hermano, en que escuchábamos los primeros vinilos que compramos con nuestro primer  dinero ganado trabajando. Aquel nuevo equipo de música y Trespass de GenesisRick WakemanArt GarfunkelBlood Sweat and TearsCat Stevens. La nostalgia de esos años en que tuvimos que dejar de seguir estudiando saxofón y clarinete, porque no nos daban las horas y los tiempos pues de 8 a 15 de la tarde trabajábamos y de 18 a 22 íbamos a la Universidad.

Cuando escribo estas líneas, el azar ha hecho sonar aleatoriamente la voz del genial Fredy Mercury en el tema de QueenSomebody to love y vuelvo a tener el alma llena.

Ella actuaba en Miami, yo paseaba por mi ciudad

Se marchó de noche el primer día de Octubre. Yo me levanté y me hice el café con leche. No tenía hambre, así que las galletas quedaron en el cajón. La sensación de casa vacía empezó a calar en mi interior, pero por suerte aquel día trabajaba y pasé las siguientes horas distraído. Al llegar la tarde se apoderó de mi una sensación extraña de vacío. Fuí a La Fnac y hojeé varios libros hasta que di con el que me interesó: “Se lo que estás pensando”

de John Verdon, que aprovecho para recomendaros (Un Thriller que mantiene hasta el final esa tensión que te hace desear leer cuando no puedes). Fueron 10 días sin ella, pero ha vuelto y de nuevo  está con nosotros.